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La mesa de luz es uno de esos rincones que los niños no quieren abandonar. Hay algo hipnótico en ver cómo la luz atraviesa los colores, cómo las figuras proyectan sombras y cómo dos colores juntos se convierten en uno nuevo. No hace falta explicarles nada — simplemente se sientan y empiezan a explorar.
Los juegos y accesorios para mesa de luz están diseñados para sacar el máximo partido a ese espacio: figuras translúcidas de animales, formas geométricas y objetos cotidianos que los niños manipulan, ordenan, cuentan y comparan mientras la luz los transforma. Bloques apilables en los colores primarios que enseñan mezcla de colores de forma completamente intuitiva. Letras y números translúcidos para trabajar la lectoescritura o las matemáticas con una motivación que ninguna ficha puede igualar.
¿Para qué edades?
Los accesorios de mesa de luz funcionan en un rango de edad muy amplio porque el nivel de juego crece con el niño. Un bebé de 18 meses explora las texturas y los colores. Un niño de 4 años construye escenas y cuenta historias. Uno de 7 años los usa para clasificar, ordenar series o explorar simetría. El mismo material, usos completamente distintos.
¿Hace falta tener mesa de luz?
Sí. Estos accesorios están pensados para usarse sobre una superficie luminosa. Si todavía no tienes una, escríbenos y te orientamos sobre qué opciones hay según la edad de tus hijos y el uso que le queréis dar.